Cada tanto puede no venir mal pensar lo que significa pensar, sobre todo si ello constituye un valor para nosotros. Como es sabido, el gran Albert Einstein, además de pacifista de sólidas convicciones y científico excelente, fue un filósofo de la ciencia con ideas firmes, habiéndose preocupado en diversas etapas de su desarrollo intelectual por diversas cuestiones epistemológicas. Aquí mostramos una reflexión, tomada del tomo dedicado a Einstein de la muy buena colección The Library of Living Philosophers editada por Arthur Schilpp (citada al final del texto) denominada Albert Einstein: filósofo científico, en la que Einstein se plantea qué es pensar.
"¿Qué es, en realidad 'pensar'? Cuando, como consecuencia de la recepción de impresiones sensoriales, surgen imagenes en la memoria, esto aún no es 'pensar'. Cuando tales imagenes forman series, cada uno de cuyos miembros provoca la aparición de otro, tampoco esto es 'pensar'. Mas cuando alguna de aquellas imagenes se repite una y otra vez en muchas de esas series, entonces dicha imagen se convierte, en virtud de su recurrencia, en un elemento ordenador al conectar entre sí series que por sí mismas no guardan relación alguna. Un elemento tal se convierte en herramienta, en concepto. Pienso que la transición de la libre asociación o 'soñar' al 'pensar' está caracterizada por el papel más o menos dominante que en ello desempeñe el 'concepto'. En realidad no es necesario que un concepto vaya ligado a un signo sensorialmente perceptible y reproducible (palabra), pero si de hecho lo está, entonces el pensamiento se torna comunicable.
¿Con qué derecho -preguntará el lector- opera este hombre tan despreocupada y primitivamente con ideas pertenecientes a una esfera tan problemática, sin hacer el más mínimo esfuerzo por demostrar nada? He aquí mi defensa: todo nuestro pensar es de este tipo, un juego libre con conceptos; la justificación de este juego radica en que, con ayuda de aquél, somos capaces de abarcar la experiencia de los sentidos. El concepto de 'verdad' no se puede aplicar aún a una estructura tal; a mi modo de ver, este concepto no puede entrar en consideración hasta tanto no se tenga a mano previamente un profundo acuerdo (convención) relativo a los elementos y reglas del juego.
Para mí no hay duda alguna de que el pensar se desarrolla en su mayor parte sin el uso de los signos (palabras), y por encima de ello y en un grado considerable, de un modo inconsciente. ¿Pues cómo puede ocurrir, si no, que a veces 'nos extrañemos' espontáneamente ante un suceso determinado? Este 'extrañarse' parece surgir allí donde un determinado suceso entra en conflicto con un mundo conceptual suficientemente fijado en nosotros. Cuando este conflicto es vivido dura e intensivamente repercute de un modo decisivo sobre nuestro mundo de pensamientos. El desarrollo de este mundo de pensamientos es en cierto modo una huida de ese 'extrañarse'."
Einstein, Albert, "Autobiographical notes" en Albert Einstein: Philosopher-Scientist, P.A. Schilpp ed. The Library of Living Philosophers, Open Court Publishing Company, La Salle, Illinois, 1970.
Filosofía de la ciencia, historia de la ciencia y epistemología
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Sobre la noción de corroboración en la metodología de Lakatos y en la epistemología de Popper
En la filosofía de la ciencia de Imre Lakatos, la noción de corroboración es diferente de la formulada por la concepción epistemológica o filosófica de la ciencia de Karl Popper.
Como es sabido, al rechazar todo papel de la inducción en el desarrollo del conocimiento científico, Popper se niega a aceptar también la idea de confirmación de una hipótesis o teoría.
Carnap y los empiristas lógicos o positivistas lógicos del Círculo de Viena habían realizado grandes esfuerzos -principalmente Carnap, aunque también Hans Reichenbach, que no pertenecía al círculo pero era parte del programa empirista lógico- por desarrollar una lógica inductiva de carácter epistemológico, o sea, que pudiera dar cuenta del grado de apoyo que la evidencia empírica le otorgaba a una teoría, expresado en términos cuantitativos definidos.
Con el rechazo de la noción de inducción y del principio de inducción, Popper rechaza también la idea de confirmación proponiendo que ninguna teoría perteneciente a las ciencias fácticas debe someterse a prueba a partir de lo que se deduce de ella, de sus predicciones, de su contenido lógico, o sea a partir de lo que afirma, sino a partir de lo que prohibe, o sea a partir de lo que afirma que no puede ocurrir.
Popper entiende que el contenido empírico, el contenido descriptivo de aspectos del mundo, de una teoría no es su contenido lógico sino aquello que niega, el conjunto de sus falsadores potenciales.
La corroboración, en la epistemología de Popper, es el estado de una teoría luego de que se la ha sometido a prueba y no se ha logrado falsarla. Para él, un auténtico test o sometimiento a prueba de una hipótesis o de una teoría es aquel que consiste en un intento de refutación o falsación de la misma. O sea en un intento por establecer o aceptar alguno de sus falsadores potenciales.
En su libro La lógica de la investigación científica Popper admite que existen grados de corroboración de una hipótesis, pero sostiene con firmeza que ellos no expresan nada parecido a la probabilidad de una cierta hipótesis o teoría, sino que dependen de la rigurosidad de las contrastaciones a que fue sometida, del grado de precisión de los experimentos, etc.
Lakatos se proclama "falsacionista", una especie de heredero intelectual de Popper, de quien dice haber tomado muchas de las ideas que propone en su teoría epistemológica.
Adoptando como unidad de análisis diacrónica el Programa de Investigación Científica (PIC) en una determinada disciplina científica, sostiene que bajo ciertas circunstancias, que dependen de decisiones metodológicas orientadas por reglas, un programa de investigación queda refutado o falsado.
Sin embargo, cuando señala las condiciones bajo las cuales el cambio científico es progresivo, señala, entre otras cosas que para que ello ocurra la nueva teoría debe tener parte de su contenido predictivo novedoso (ausente en la anterior) corroborado.
Con esto, en nuestra opinión, Lakatos quiere decir contenido predictivo confirmado, pero se niega a usar esta palabra en virtud de su rechazo de la inducción, de inspiración popperiana. Nótese que para Popper el contenido empírico es diferente del lógico. El contenido lógico, de acuerdo con su metodología, no afirma nada, por lo que no existe la noción de contenido empírico predictivo dentro de su concepción filosófica de la ciencia, pues aún cuando ciertas predicciones de una teoría sean contenido empírico de otras, nunca en la filosofía de la ciencia natural de Popper el contenido empírico puede ser predictivo, o sea deducido de la teoría.
Como es sabido, al rechazar todo papel de la inducción en el desarrollo del conocimiento científico, Popper se niega a aceptar también la idea de confirmación de una hipótesis o teoría.
Carnap y los empiristas lógicos o positivistas lógicos del Círculo de Viena habían realizado grandes esfuerzos -principalmente Carnap, aunque también Hans Reichenbach, que no pertenecía al círculo pero era parte del programa empirista lógico- por desarrollar una lógica inductiva de carácter epistemológico, o sea, que pudiera dar cuenta del grado de apoyo que la evidencia empírica le otorgaba a una teoría, expresado en términos cuantitativos definidos.
Con el rechazo de la noción de inducción y del principio de inducción, Popper rechaza también la idea de confirmación proponiendo que ninguna teoría perteneciente a las ciencias fácticas debe someterse a prueba a partir de lo que se deduce de ella, de sus predicciones, de su contenido lógico, o sea a partir de lo que afirma, sino a partir de lo que prohibe, o sea a partir de lo que afirma que no puede ocurrir.
Popper entiende que el contenido empírico, el contenido descriptivo de aspectos del mundo, de una teoría no es su contenido lógico sino aquello que niega, el conjunto de sus falsadores potenciales.
La corroboración, en la epistemología de Popper, es el estado de una teoría luego de que se la ha sometido a prueba y no se ha logrado falsarla. Para él, un auténtico test o sometimiento a prueba de una hipótesis o de una teoría es aquel que consiste en un intento de refutación o falsación de la misma. O sea en un intento por establecer o aceptar alguno de sus falsadores potenciales.
En su libro La lógica de la investigación científica Popper admite que existen grados de corroboración de una hipótesis, pero sostiene con firmeza que ellos no expresan nada parecido a la probabilidad de una cierta hipótesis o teoría, sino que dependen de la rigurosidad de las contrastaciones a que fue sometida, del grado de precisión de los experimentos, etc.
Lakatos se proclama "falsacionista", una especie de heredero intelectual de Popper, de quien dice haber tomado muchas de las ideas que propone en su teoría epistemológica.
Adoptando como unidad de análisis diacrónica el Programa de Investigación Científica (PIC) en una determinada disciplina científica, sostiene que bajo ciertas circunstancias, que dependen de decisiones metodológicas orientadas por reglas, un programa de investigación queda refutado o falsado.
Sin embargo, cuando señala las condiciones bajo las cuales el cambio científico es progresivo, señala, entre otras cosas que para que ello ocurra la nueva teoría debe tener parte de su contenido predictivo novedoso (ausente en la anterior) corroborado.
Con esto, en nuestra opinión, Lakatos quiere decir contenido predictivo confirmado, pero se niega a usar esta palabra en virtud de su rechazo de la inducción, de inspiración popperiana. Nótese que para Popper el contenido empírico es diferente del lógico. El contenido lógico, de acuerdo con su metodología, no afirma nada, por lo que no existe la noción de contenido empírico predictivo dentro de su concepción filosófica de la ciencia, pues aún cuando ciertas predicciones de una teoría sean contenido empírico de otras, nunca en la filosofía de la ciencia natural de Popper el contenido empírico puede ser predictivo, o sea deducido de la teoría.
El criterio de demarcación de Popper: la falsabilidad de las teorías
El criterio de demarcación de Karl Popper, la falsabilidad de las teorías, debe diferenciarse claramente del criterio de demaración del empirismo lógico, también llamado positivismo lógico, que es el criterio verificacionista del significado.
Popper propone un criterio de demarcación que no es un criterio de significado, como sí lo era el de los empiristas, si bien se refiere también a las cualquier enunciado de la ciencia empírica (a los que Popper no duda en llamar "teorías"). Para él, cualquier enunciado científico es una teoría, es teórico en un sentido importante, pero la distinción vale pues su criterio busca delimitar el ámbito de las teorías de las ciencias empíricas de manera categórica, diferenciándolas de otro tipo de teorías.
Si bien el criterio de demarcación de Popper estaba motivado por su propósito de separar las teorías científicas de las que sólo eran pseudocientíficas, entre las que consideraba el psicoanálisis, la psicología del individuo de Adler y el marxismo vulgar o dogmático, lo que realmente demarca el criterio de falsabilidad de las teorías es el el ámbito de las teorías empíricas, podría decirse que separa entre ciencia empírica y lo que no lo es.
Pues Popper se niega a identificar, como sí lo hicieron los miembros del Círculo de Viena, enunciado científico con enunciado cognitivo, admitiendo la legitimidad del conocimiento filosófico. Más aún, Popper admite que las teorías metafísicas han sido y son muy importantes para la ciencia, en tanto han motivado problemas e investigaciones que han dado lugar a teorías científicas, o sea como parte de un programa de investigación que resulta en conocimiento científico. Naturalmente hay otro tipo de teorías científicas que quedan fuera de lo que delimita el criterio, como las teorías de las ciencias formales.
Popper identifica la falsabilidad o refutabilidad con la contrastabilidad de una teoría. Contrastable significa testeable, pasible de ser sometida a prueba. De modo no técnico, una teoría es falsable si está formulada de modo tal que pueda existir algún evento del mundo que, si tiene lugar, el enunciado que lo describe (enunciado básico) permitirá demostrar que la teoría es falsa.
Esto se contrapone, en su perspectiva, a lo que ocurre con las teorías pseudocientíficas que permiten explicar cualquier hecho dentro de su dominio de aplicación y, por tanto, no pueden ser refutadas jamás. Estrictamente hablando, lo que puede refutar la teoría no es el hecho sino el enunciado que la describe, por medio del modus tollens de la lógica deductiva. Popper define que una teoría es científica, o sea falsable si está en una relación lógica de incompatibilidad con al menos uno de los enunciados que describen eventos o hechos observables, a los que denomina enunciados básicos. Dicho de otra manera, si la clase de sus falsadores potenciales, que son aquellos enunciados básicos que están en la mencionada relación con ella, no es vacía.
La falsabilidad es un criterio epistemológico que se basa en una relación lógica, se refiere a que las teorías de las ciencias empíricas, según la propuesta del filósofo vienés, deben estar construidas satisfaciendo tal relación de incompatibilidad con al menos un falsador potencial.
Es importante para comprender la filosofía de la ciencia de Popper no confundir la falsabilidad con la falsación. La falsación es una situación de hecho, que tiene lugar cuando se ha aceptado un enunciado básico falsador de una teoría (incompatible con ella) y, por modus tollens, se ha demostrado que la teoría es falsa. En consecuencia, para Popper una teoría refutada y desechada unánimemente por la comunidad científica no por ello deja de ser científica.
En Realismo y el objetivo de la ciencia, el poscript a La lógica de la investigación científica, Popper señala que el problema de la falsabilidad como criterio de demarcación nada tiene que ver con la falsabilidad en el sentido de si es posible refutar de modo concluyente una teoría. La posibilidad de que, de hecho, una refutación pueda ser definitiva y concluyente, situación que Popper niega que pueda tener lugar, se refiere a una evaluación de los resultados de tests, pruebas y observaciones que puedan llevarse a cabo para contrastar las teorías, lo que es distinto de la falsabilidad como relación lógica.
Popper propone un criterio de demarcación que no es un criterio de significado, como sí lo era el de los empiristas, si bien se refiere también a las cualquier enunciado de la ciencia empírica (a los que Popper no duda en llamar "teorías"). Para él, cualquier enunciado científico es una teoría, es teórico en un sentido importante, pero la distinción vale pues su criterio busca delimitar el ámbito de las teorías de las ciencias empíricas de manera categórica, diferenciándolas de otro tipo de teorías.
Si bien el criterio de demarcación de Popper estaba motivado por su propósito de separar las teorías científicas de las que sólo eran pseudocientíficas, entre las que consideraba el psicoanálisis, la psicología del individuo de Adler y el marxismo vulgar o dogmático, lo que realmente demarca el criterio de falsabilidad de las teorías es el el ámbito de las teorías empíricas, podría decirse que separa entre ciencia empírica y lo que no lo es.
Pues Popper se niega a identificar, como sí lo hicieron los miembros del Círculo de Viena, enunciado científico con enunciado cognitivo, admitiendo la legitimidad del conocimiento filosófico. Más aún, Popper admite que las teorías metafísicas han sido y son muy importantes para la ciencia, en tanto han motivado problemas e investigaciones que han dado lugar a teorías científicas, o sea como parte de un programa de investigación que resulta en conocimiento científico. Naturalmente hay otro tipo de teorías científicas que quedan fuera de lo que delimita el criterio, como las teorías de las ciencias formales.
Popper identifica la falsabilidad o refutabilidad con la contrastabilidad de una teoría. Contrastable significa testeable, pasible de ser sometida a prueba. De modo no técnico, una teoría es falsable si está formulada de modo tal que pueda existir algún evento del mundo que, si tiene lugar, el enunciado que lo describe (enunciado básico) permitirá demostrar que la teoría es falsa.
Esto se contrapone, en su perspectiva, a lo que ocurre con las teorías pseudocientíficas que permiten explicar cualquier hecho dentro de su dominio de aplicación y, por tanto, no pueden ser refutadas jamás. Estrictamente hablando, lo que puede refutar la teoría no es el hecho sino el enunciado que la describe, por medio del modus tollens de la lógica deductiva. Popper define que una teoría es científica, o sea falsable si está en una relación lógica de incompatibilidad con al menos uno de los enunciados que describen eventos o hechos observables, a los que denomina enunciados básicos. Dicho de otra manera, si la clase de sus falsadores potenciales, que son aquellos enunciados básicos que están en la mencionada relación con ella, no es vacía.
La falsabilidad es un criterio epistemológico que se basa en una relación lógica, se refiere a que las teorías de las ciencias empíricas, según la propuesta del filósofo vienés, deben estar construidas satisfaciendo tal relación de incompatibilidad con al menos un falsador potencial.
Es importante para comprender la filosofía de la ciencia de Popper no confundir la falsabilidad con la falsación. La falsación es una situación de hecho, que tiene lugar cuando se ha aceptado un enunciado básico falsador de una teoría (incompatible con ella) y, por modus tollens, se ha demostrado que la teoría es falsa. En consecuencia, para Popper una teoría refutada y desechada unánimemente por la comunidad científica no por ello deja de ser científica.
En Realismo y el objetivo de la ciencia, el poscript a La lógica de la investigación científica, Popper señala que el problema de la falsabilidad como criterio de demarcación nada tiene que ver con la falsabilidad en el sentido de si es posible refutar de modo concluyente una teoría. La posibilidad de que, de hecho, una refutación pueda ser definitiva y concluyente, situación que Popper niega que pueda tener lugar, se refiere a una evaluación de los resultados de tests, pruebas y observaciones que puedan llevarse a cabo para contrastar las teorías, lo que es distinto de la falsabilidad como relación lógica.
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