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El criterio de demarcación de Popper: la falsabilidad de las teorías

El criterio de demarcación de Karl Popper, la falsabilidad de las teorías, debe diferenciarse claramente del criterio de demaración del empirismo lógico, también llamado positivismo lógico, que es el criterio verificacionista del significado.
Popper propone un criterio de demarcación que no es un criterio de significado, como sí lo era el de los empiristas, si bien se refiere también a las cualquier enunciado de la ciencia empírica (a los que Popper no duda en llamar "teorías"). Para él, cualquier enunciado científico es una teoría, es teórico en un sentido importante, pero la distinción vale pues su criterio busca delimitar el ámbito de las teorías de las ciencias empíricas de manera categórica, diferenciándolas de otro tipo de teorías.
Si bien el criterio de demarcación de Popper estaba motivado por su propósito de separar las teorías científicas de las que sólo eran pseudocientíficas, entre las que consideraba el psicoanálisis, la psicología del individuo de Adler y el marxismo vulgar o dogmático, lo que realmente demarca el criterio de falsabilidad de las teorías es el el ámbito de las teorías empíricas, podría decirse que separa entre ciencia empírica y lo que no lo es.
Pues Popper se niega a identificar, como sí lo hicieron los miembros del Círculo de Viena, enunciado científico con enunciado cognitivo, admitiendo la legitimidad del conocimiento filosófico. Más aún, Popper admite que las teorías metafísicas han sido y son muy importantes para la ciencia, en tanto han motivado problemas e investigaciones que han dado lugar a teorías científicas, o sea como parte de un programa de investigación que resulta en conocimiento científico. Naturalmente hay otro tipo de teorías científicas que quedan fuera de lo que delimita el criterio, como las teorías de las ciencias formales.
Popper identifica la falsabilidad o refutabilidad con la contrastabilidad de una teoría. Contrastable significa testeable, pasible de ser sometida a prueba. De modo no técnico, una teoría es falsable si está formulada de modo tal que pueda existir algún evento del mundo que, si tiene lugar, el enunciado que lo describe (enunciado básico) permitirá demostrar que la teoría es falsa.
Esto se contrapone, en su perspectiva, a lo que ocurre con las teorías pseudocientíficas que permiten explicar cualquier hecho dentro de su dominio de aplicación y, por tanto, no pueden ser refutadas jamás. Estrictamente hablando, lo que puede refutar la teoría no es el hecho sino el enunciado que la describe, por medio del modus tollens de la lógica deductiva. Popper define que una teoría es científica, o sea falsable si está en una relación lógica de incompatibilidad con al menos uno de los enunciados que describen eventos o hechos observables, a los que denomina enunciados básicos. Dicho de otra manera, si la clase de sus falsadores potenciales, que son aquellos enunciados básicos que están en la mencionada relación con ella, no es vacía.
La falsabilidad es un criterio epistemológico que se basa en una relación lógica, se refiere a que las teorías de las ciencias empíricas, según la propuesta del filósofo vienés, deben estar construidas satisfaciendo tal relación de incompatibilidad con al menos un falsador potencial.
Es importante para comprender la filosofía de la ciencia de Popper no confundir la falsabilidad con la falsación. La falsación es una situación de hecho, que tiene lugar cuando se ha aceptado un enunciado básico falsador de una teoría (incompatible con ella) y, por modus tollens, se ha demostrado que la teoría es falsa. En consecuencia, para Popper una teoría refutada y desechada unánimemente por la comunidad científica no por ello deja de ser científica.
En Realismo y el objetivo de la ciencia, el poscript a La lógica de la investigación científica, Popper señala que el problema de la falsabilidad como criterio de demarcación nada tiene que ver con la falsabilidad en el sentido de si es posible refutar de modo concluyente una teoría. La posibilidad de que, de hecho, una refutación pueda ser definitiva y concluyente, situación que Popper niega que pueda tener lugar, se refiere a una evaluación de los resultados de tests, pruebas y observaciones que puedan llevarse a cabo para contrastar las teorías, lo que es distinto de la falsabilidad como relación lógica.