¿Qué es "ceteris paribus"?

La cláusula "ceteris paribus" es un supuesto que se halla presente en el desarrollo de la ciencia. Literalmente, ceteris paribus significa "todo lo demás permanenciendo igual", y quiere decir que una explicación científica o una predicción científica se realizan bajo el supuesto general de que no habrá ningún factor perturbador que afecte el sistema al que se refiere.
De manera sencilla, pongo a calentar la pava y espero (o formulo un enunciado predictivo) que hervirá en 5 minutos. Esta predicción se formula "ceteris paribus".
Si no se cumple esta cláusula o supuesto, ello explicará que la predicción falle, por ejemplo, si alguien apaga la hornalla o introduce hielo en ella, etc.
Una variante de la cláusula ceteris paribus es la "ceteris absentibus", que se refiere a la ausencia de factores de perturbación y puede reducirse a la primera.
Respecto del el mundo, natural o social, tendemos -como señalaba David Hume- a creer que las cosas seguirán comportándose como hemos experimentado que ocurren, pero nunca podemos tener, cognitivamente hablando, certeza de que ello será así.
Una persona se comporta de un cierto modo, una institución centenaria parece que existirá siempre, un agente económico actúa regularmente del mismo modo, el sol saldrá siempre. Pero el sol es una estrella, y las estrellas se extinguen. Vivimos y actuamos con este tipo de supuestos.
En breve continuaremos con los posteos en Epistémicos, ceteris paribus.

Sobre el "falsacionismo" de Popper y algunos errores comunes acerca del método de contrastar teorías

Intentaremos señalar sucintamente algunos errores comunes relativos a la filosofía de Popper, conocida popularmente como falsacionismo, tales como los que aparecen en Wikipedia en el artículo "falsacionismo", donde se señala por ejemplo que Popper admite la inducción, que posee un "método falsacionista" y que su criterio de demarcación es el falsacionismo, todo lo cual es muy equivocado.
Karl Popper se encargó de aclarar que nunca llamó a su método ni a su postura epistemológica "falsacionismo". Esta idea tiene en parte origen en la obra de Imre Lakatos, quien pretendió identificar diversos tipos de "falsacionismo" como una suerte de antecedentes de su propia posición a la que deniminó "falsacionismo sofisticado". Dentro de esa argumentación, Lakatos hizo mención, por ejemplo, de un "falsacionismo ingenuo" refiriéndose a las ideas de Popper. Es muy discutible la interpetación que Lakatos ofrece de Popper, ya que no es fiel a muchas de sus afirmaciones, como vimos en el caso de la
corroboración. Imre Lakatos fundamenta su interpretación acusando a Popper de ingenuo por sostener que ignoró que se puede eludir la refutación lógica por modus tollens realizando modificaciones en cualquier parte de una teoría (lo que se conoce como tesis Duhem-Quine), pero ello ya había sido advertido por Popper en 1934, en La Lógica de la Investigación Científica, donde recomendaba evitar las "estratagemas convencionalistas" tendientes a evitar considerar refutada una teoría.
En realidad, Popper llama a su postura filosófica de la ciencia RACIONALISMO CRITICO y a su método propuesto para las ciencias empíricas método crítico. El racionalismo crítico o método crítico tiene aspectos algo diferentes para las ciencias naturales de los correspondientes a las ciencias sociales. Pero para Popper lo importante es que una teoría incompatible con un enunciado ACEPTADO que describe un evento observable debe ser abandonada, pues se halla refutada en virtud del mencionado modus tollens de la lógica deductiva.

Para el caso de la ciencia natural, Karl Popper menciona su método a manera de propuesta metodológica.
Debemos aclarar respecto del método, que éste se refiere a cómo Popper entiende que deben actuar los científicos para favorecer el desarrollo del conocimiento. Y propone que las teorías deben ser contrastadas o sometidas a prueba (to test en inglés) intentando refutarlas. Pero como el resultado de tal intento puede ser favorable o contrario a la teoría (refutación o falsación) el método no es un método de falsación sino un método de testeo o de sometimiento a prueba como cualquier otro. Sirva ello para mostrar por qué no es adecuado, en el caso de la filosofía de la ciencia de Popper, hablar de método falsacionista o método de falsación, pues se confunde el procedimiento de testeo con uno de sus posibles resultados.

Hempel y las paradojas de la confirmación

Carl Hempel en sus estudios sobre la lógica de la confirmación se ocupó de analizar el problema de las paradojas de la confirmación, sobre las que concluyó que sólo tenían un carácter aparente, como veremos en un próximo posteo. El interés de Hempel tiene origen en la influencia que recibió de las posturas inductivistas del empirismo lógico y del propio Carnap, y en las enormes dificultades y críticas que afrontaron en la historia de la filosofía de la ciencia las nociones de inducción y de confirmación, varias de ellas provenientes de la fuerte pluma de Karl Popper.
La noción de confirmación es un concepto epistemológico, lo que no debe perderse de vista nunca. Se refiere, en principio, al apoyo que la evidencia, o los datos, o las observaciones le otorgan a una hipótesis. Sin embargo, para Hempel, la confirmación no es un concepto semántico referido a una relación entre objetos o entidades y oraciones, sino que es una relación entre enunciados, conforme con la visión clásica.
Hempel menciona que dada la ley empírica
(1) Todos los cuervos son negros
existen las siguientes proposiciones lógicamente equivalentes a ella:
(2) Ningún cuervo es no negro
(3) Todo no cuervo es no negro


El criterio de confirmación de Nicod y las críticas de Hempel

Hempel argumenta cuestionando lo que se conoce como el criterio de confirmación de Nicod. Jean Nicod propuso que si un "hecho consiste en la presencia de B en un caso de A, es favorable a la ley 'A implica B' (ser cuervo implica ser negro, en el ejemplo); por el contrario, si consiste en la ausencia de B en un caso de A, es desfavorable a ella". Este criterio se aplica a las hipótesis que se pueden formular con un condicional universal y se basa en las nociones elementales de confirmación y desconfirmación. Lo que ocurre, según hace notar Hempel, es que el criterio no ofrece ninguna regla para la confirmación de hipótesis existenciales ("existe vida orgánica en otras estrellas") ni para aquellas cuya formulación lógica requiere emplear cuantificadores universales y existenciales ("todo humano muere al cabo de un número finito de años después de su nacimiento").
Por otra parte, las afimaciones (1) y (3) son lógicamente equivalentes, poseen el mismo contenido pues son formulaciones diferentes de la misma hipótesis. Ocurre que dado un objeto (a) que es un cuervo negro y otro (b) que no es un cuervo y no es negro, estos confirmarían una hipótesis pero serían neutrales respecto de otra.
Ante esta situación, Carl Hempel propone un requisito al que denomina Condición de Equivalencia: "todo lo que confirme o desconfirme a una de dos oraciones equivalentes también confirma o desconfirma a la otra". Este requisito tiene el propósito de que el criterio de confirmación sea independiente de la manera como se formula la hipótesis.


Las paradojas de la confirmación

Hempel señala que en las hipótesis condicionales universales de una sola variable, como en el ejemplo "Todos los cuervos son negros" es razonable adoptar una estipulación, presente en el criterio de Nicod, y a la cual considera condición suficiente de la confirmación, según la cual "es perfectamente razonable calificar un objeto como confirmatorio de una hipótesis si satisface su antecedente y su consecuente".
Cuando se considera esta estipulación junto con la condición de equivalencia ocurre que (a) confirma (1), y (b) confirma (2). Pero como (1) y (3) son equivalentes, (b) también confirma (1). Así que hay que admitir que todo objeto que no sea negro ni sea cuervo confirma "todos los cuervos son negros". Luego, señala Hempel, toda hoja verde, toda vaca amarilla, etc. se convierte en un elemento de juicio confirmatorio de dicha hipótesis.
Pero esto no es todo, estas dos oraciones, (1) y (3) son también equivalentes a una cuarta:
(4) Todo objeto que es o no es un cuervo, o no es un cuervo o es negro


Esta formulación, por tener un primer componente de carácter analítico ("un objeto x es o no es un cuervo") resulta confirmada por cualquier objeto que satisfaga el consecuente: "un objeto x o no es un cuervo o es negro", manteniendo la estipulación antes mencionada. Por tanto, habrá que admitir que cualquier objeto que no es cuervo confirma que todos los cuervos son negros, (1), puesto que confirma su equivalente (4). Del mismo modo, cualquier objeto negro habrá de confirmar (1) en virtud de la condición de equivalencia.
Estas son las famosas paradojas de la confirmación estudiadas por Hempel. Oportunamente analizaremos la manera como las abordó el propio autor y algunos otros aspectos relacionados con las mismas.